Si tienes aerotermia o estás pensando en instalarla, te habrás dado cuenta de algo: todo el mundo habla de lo eficiente que es, del ahorro y de lo cómoda que resulta… pero casi nadie explica qué necesitas hacer para que mantenga ese rendimiento con el paso del tiempo.
Y ojo: no hablamos de grandes intervenciones ni de revisiones complicadas. La aerotermia, bien instalada, es un sistema muy agradecido. Solo necesita un mantenimiento mínimo pero constante para funcionar fina, gastar lo justo y alargar su vida útil durante muchos años.
En Perteagas lo vemos cada día: una aerotermia ajustada y cuidada trabaja mejor, consume menos y genera menos incidencias. Por eso, vale la pena entender cuatro cosas básicas.
Los filtros lo son todo
Los filtros son el detalle que más se olvida… y el que más afecta al rendimiento.
Si se ensucian, la máquina tiene que “empujar” más, y eso significa gastar más luz y calentar peor.
Lo ideal es revisarlos cada 3–4 meses.
En la mayoría de equipos puedes hacerlo tú: sacarlos, limpiarlos con agua, dejarlos secar y volver a colocar. Cinco minutos que ahorran muchos euros.
Las presiones: pequeñas pero importantes
En sistemas con circuito hidráulico (sobre todo en calefacción por radiadores o suelo radiante), la presión es clave.
Una presión demasiado baja hace que el sistema rinda mal; una demasiado alta puede generar purgas o incluso paradas.
Mirar este dato un par de veces al año te evita sustos y te asegura que la bomba de calor trabaje con estabilidad.
Ajustes según la estación
La aerotermia no funciona igual en octubre que en enero, ni en mayo que en agosto.
Por eso, los ajustes estacionales marcan la diferencia:
En invierno se prioriza la temperatura de impulsión adecuada.
En verano, el equilibrio entre confort y eficiencia en refrigeración.
Aquí entra algo clave: la curva climática. Si está bien ajustada, tu aerotermia es un reloj suizo. Si está mal, consume de más o calienta de menos. Es el punto donde más se nota la mano de un técnico que sabe lo que hace.La higiene exterior
La unidad exterior está expuesta a polvo, hojas, pelusas y suciedad del ambiente.
Un “acondicionamiento” visual una o dos veces al año ayuda muchísimo: retirar lo que bloquee el flujo de aire, asegurarte de que las aletas no estén obstruidas y comprobar que la ubicación sigue teniendo buena ventilación.
A veces, solo con limpiar la rejilla o retirar hojas el rendimiento mejora de forma inmediata.
Revisión anual: una vez al año, y listo
Igual que revisas el coche, la aerotermia se beneficia de una revisión profesional anual.
En Perteagas solemos revisar:
Funcionamiento general
Parámetros de eficiencia
Consumos
Ajustes de calefacción y ACS
Estado del gas refrigerante (si aplica)
Comprobación de presiones
Ajuste fino de curva climática
Con eso, la máquina vuelve a quedar optimizada para todo el año.